Piedra de Quilca
La piedra Quilca habla a las estrellas, a los huesos que fecundan sus entrañas, una serpiente se retuerce y unos breves pies señalan su rumbo, el Marañon, el sol tiene los mismos menudos pies que recorren de este al oeste, señales de los ancestros, impronta de los hombres que percutieron la piedra, que a la luz de las llamas siguen arrojando la sombra.
